El gobierno del presidente Donald Trump intensificó sus esfuerzos para proteger la seguridad nacional y evitar la infiltración del régimen comunista chino en las universidades estadounidenses, después de que el Departamento de Guerra designara a los ''Institutos Confucio'' como una amenaza para el país. La decisión forma parte de una ofensiva destinada a impedir que Pekín utilice instituciones académicas para obtener investigaciones sensibles, ejercer influencia ideológica y acceder a conocimientos financiados por los contribuyentes estadounidenses.
El secretario de Guerra, Pete Hegseth, anunció la medida el viernes mediante un video publicado en la red social X, donde advirtió que los programas culturales respaldados por el gobierno chino habían conseguido establecerse en universidades de prácticamente todos los estados del país.
Según Hegseth, aunque el Congreso adoptó restricciones años atrás para frenar estas organizaciones, numerosas estructuras vinculadas a Pekín continuaron operando bajo nuevas denominaciones y estatutos.
''Resulta que habían aparecido 80 nuevas células de propaganda en 30 universidades, utilizando nombres y estatutos diferentes, pero con la misma misión: robar propiedad intelectual e infiltrarse en las mentes de los estudiantes estadounidenses'', afirmó el funcionario.

El Pentágono desmantela vínculos considerados peligrosos
Hegseth aseguró que el Departamento de Guerra desmanteló sistemáticamente estas estructuras durante los últimos dos meses, tras completar una serie de auditorías destinadas a identificar posibles amenazas dentro de las instituciones de educación superior.
El 19 de octubre, el Pentágono informó que las revisiones de seguridad realizadas en 30 universidades estadounidenses habían permitido adoptar más de 80 medidas para terminar o restringir colaboraciones de investigación consideradas potencialmente peligrosas para la seguridad nacional.













