El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este viernes que ''Cuba es la próxima'' durante un discurso en un foro de inversión en Miami, en el que calificó como éxitos recientes de la acción militar estadounidense en el exterior. Sus declaraciones reavivan las tensiones con La Habana en un momento de creciente presión sobre la isla.
El mandatario no precisó qué tipo de medidas podría adoptar su gobierno contra Cuba, aunque dejó entrever que tanto la vía diplomática como opciones más contundentes siguen sobre la mesa. ''Construí un gran ejército. Nunca tendrían que usarlo, pero a veces hay que usarlo. Y Cuba es la próxima'', señaló, antes de restar importancia a sus propias palabras al pedir que fueran ignoradas.
Las afirmaciones de Trump se producen en un contexto en el que su administración ha intensificado contactos con sectores del liderazgo cubano, en paralelo a una estrategia de presión sostenida. El propio presidente ha sugerido en ocasiones anteriores que el gobierno de la isla podría enfrentar un colapso inminente debido a la grave crisis económica que atraviesa.
Desde La Habana, el dictador Miguel Díaz-Canel reconoció que existen conversaciones con Washington, en un intento por evitar una posible escalada del conflicto. La situación económica cubana se ha deteriorado significativamente en los últimos meses, en gran parte por la reducción del suministro de petróleo, un recurso clave para su sistema energético y de transporte.
Históricamente, Cuba dependía del crudo enviado por Venezuela bajo el régimen de Nicolás Maduro. Sin embargo, tras los cambios políticos en Caracas y bajo presión de Estados Unidos, esos envíos se han interrumpido, agravando la crisis energética en la isla.










