El gobierno del presidente Donald Trump reforzó las medidas de seguridad en Medio Oriente y redujo el personal de cuatro embajadas estadounidenses después de recibir información de inteligencia que advierte sobre posibles ataques del régimen iraní contra ciudadanos y funcionarios de Estados Unidos. La decisión busca proteger al personal diplomático ante una amenaza que, según las autoridades, ha alcanzado una fase avanzada de planificación.
Las medidas afectan a las representaciones diplomáticas estadounidenses en Jordania, Líbano, Qatar y Emiratos Árabes Unidos, mientras Washington mantiene una vigilancia reforzada sobre las actividades de Teherán y sus organizaciones aliadas en la región.
La advertencia surgió de un memorando enviado el viernes al secretario de Estado, Marco Rubio, por el director de Inteligencia Nacional, Jay Clayton, quien alertó sobre un incremento significativo de los esfuerzos iraníes para atacar objetivos estadounidenses.
''Nuestros equipos recibieron información de inteligencia que indica que Irán ha intensificado sustancialmente sus esfuerzos para atacar al personal estadounidense'', señaló Clayton.
El documento también advirtió que los preparativos iraníes para ejecutar ataques mortales contra ciudadanos estadounidenses habían alcanzado etapas avanzadas tanto en Medio Oriente como en determinados países fuera de la región.

Washington adopta medidas preventivas
Un funcionario del Departamento de Estado confirmó que las embajadas de Jordania, Líbano, Qatar y Emiratos Árabes Unidos redujeron sus niveles de personal como parte de los protocolos de seguridad establecidos. La medida se aplica bajo el denominado ''Estado de Operaciones Restringidas'', un mecanismo que permite modificar continuamente la presencia diplomática según la evolución de los riesgos.
''Bajo el Estado de Operaciones Restringidas, los niveles de personal se evalúan y ajustan constantemente'', explicó el funcionario.













