Ronald Ojeda, de 32 años, había escapado de una prisión venezolana tras ser arrestado por su oposición al régimen chavista. En Chile, donde residía como asilado político, fue secuestrado el 21 de febrero de 2024 por individuos que se hicieron pasar por policías.
Diez días después, su cuerpo fue encontrado dentro de una valija enterrada bajo cemento en una zona periférica de Santiago. La Fiscalía descartó vínculos con el crimen organizado chileno y atribuyó el móvil del asesinato a razones políticas.
El caso ha tensado aún más las ya deterioradas relaciones entre Chile y Venezuela. Boric ha respaldado el trabajo del Ministerio Público y no ha descartado acudir a la Corte Penal Internacional si se confirma la participación directa del gobierno venezolano. Desde Caracas, el fiscal general Tarek William Saab ha acusado a la Fiscalía chilena de manipular el caso para perjudicar políticamente al gobierno de Maduro.












