Más allá de la controversia sobre la prueba de 2020, funcionarios estadounidenses y un informe de 2024 de la Agencia de Inteligencia de Defensa sostienen que China atraviesa la expansión y modernización más acelerada de sus fuerzas nucleares en su historia. Aunque el tamaño total de su arsenal sigue siendo inferior al de Estados Unidos y Rusia, el ritmo de crecimiento chino es el más rápido del mundo en la actualidad.
De acuerdo con las evaluaciones estadounidenses, Pekín estaría desarrollando sistemas capaces de lanzar múltiples ojivas nucleares miniaturizadas desde un solo misil, una capacidad conocida como MIRV, y explorando armas nucleares tácticas de bajo rendimiento, que podrían emplearse en escenarios regionales.
El Pentágono ha advertido que estas capacidades podrían ofrecer a China nuevas opciones de uso nuclear con fines coercitivos durante crisis o conflictos, incluidas posibles contingencias en torno a Taiwán.















