El Gobierno de Israel anunció este martes una serie de medidas contra el Reino Unido en respuesta a las decisiones adoptadas por Londres respecto al comercio con los asentamientos israelíes en Judea y Samaria.
Entre las principales acciones se encuentra el cierre del consulado británico en Jerusalén y la imposición de sanciones a doce políticos británicos, entre ellos el exlíder laborista Jeremy Corbyn.
El Canciller israelí, Gideon Saar, comunicó las medidas y defendió la decisión de responder ante las acciones hostiles por parte del Gobierno británico.
El Canciller israelí, Gideon Saar.
Según explicó, Israel también decidió expulsar al Reino Unido del Centro de Coordinación Civil-Militar (CMCC), organismo multinacional encargado de supervisar el alto el fuego en la Franja de Gaza a partir del acuerdo alcanzado en octubre de 2025.
Durante una conferencia de prensa, Saar también anunció la prohibición de entrada a Israel para doce políticos británicos y "otros" ciudadanos, a quienes acusó de participar en "actividades antisemitas y antiisraelíes, así como a aquellos que nieguen la existencia del Estado de Israel".
El Gobierno israelí también decidió finalizar las tareas desarrolladas por Londres para "entrenar a las fuerzas de la Autoridad Palestina en Judea y Samaria bajo el 'Equipo de Apoyo Británico en Ramala'".
Saar presentó el conjunto de decisiones como "contramedidas" frente a las acciones hostiles anunciadas por el Reino Unido. El ministro de Exteriores israelí cuestionó particularmente la decisión británica y recordó el histórico respaldo de Londres a la creación del Estado de Israel.
El consulado británico en Jerusalén.
En ese sentido, el funcionario apuntó directamente contra el Gobierno laborista británico y sostuvo que las medidas adoptadas por Londres tienen también una motivación política vinculada al escenario interno del Reino Unido.
"Lamentablemente, hay un Gobierno laborista hostil en el poder que actúa sistemáticamente en contra del Estado de Israel, y eso no nos ha dejado más remedio que responder por fin a sus acciones hostiles (...) Decidieron hacerlo, en vísperas de los días más sagrados del calendario judío, por motivos políticos internos, de cara al Congreso del Partido Laborista que se celebra este mes", ha asegurado.
Saar también calificó la decisión británica como "moralmente retorcida y una injerencia flagrante en los asuntos de un Estado soberano y en su proceso electoral", en referencia además al calendario político israelí, que contempla elecciones legislativas durante octubre.
Con estas medidas, Israel respondió ante las decisiones anunciadas por Londres y estableció nuevas restricciones diplomáticas y políticas hacia representantes y organismos vinculados al Reino Unido.