La ONG Observatorio Sirio para los Derechos Humanos denunció que más de 1.000 civiles cristianos, drusos y alawitas han sido ejecutados por las fuerzas de seguridad del nuevo régimen sirio.
Esto ocurre en medio de una campaña contra los grupos armados leales al antiguo dictador Bashar al Assad en la costa del país, desde el inicio de la escalada el pasado jueves. El número total de fallecidos asciende a 1.018.
Las ejecuciones, que incluyen mujeres y niños, se han concentrado principalmente en la ciudad de Latakia, uno de los focos más intensos de los enfrentamientos y bastión de la minoría alauí, que ahora enfrenta represalias de las nuevas autoridades, según el Observatorio, con sede en Londres.











