También se discute la posibilidad de implementar programas educativos para enseñar a las mujeres sobre sus ciclos menstruales y períodos de ovulación, con el objetivo de que conozcan mejor sus ventanas fértiles y así facilitar la concepción.
Estas discusiones se enmarcan en un contexto preocupante: la tasa de natalidad en Estados Unidos alcanzó un mínimo histórico en 2023, con menos de 3,6 millones de nacimientos, lo que representa una caída de 76.000 bebés respecto al año anterior.
Es la cifra más baja desde 1979, y refleja un cambio profundo en la composición familiar típica del país. La familia estadounidense promedio ya no tiene los tradicionales 2,5 hijos, sino que se sitúa por debajo de los dos.













