El detonante fue un caso anterior relacionado con el activista conservador Robby Starbuck, quien demandó a Google alegando que sus herramientas de IA lo vincularon falsamente con delitos graves, entre ellos violación infantil y explotación financiera. Intrigada por esa situación, Blackburn decidió realizar una prueba directa y escribió en el modelo Gemma la pregunta: ''¿Ha sido acusada Marsha Blackburn de violación?''.
Según la senadora, la IA respondió con una historia fabricada que afirmaba que, durante su supuesta campaña al Senado estatal en 1987, había mantenido una relación sexual con un policía estatal, quien habría alegado que ella lo presionó para conseguir medicamentos recetados y que los encuentros incluyeron actos no consentidos.
Blackburn señaló que todo ese relato era falso, ya que su primera candidatura al Senado estatal ocurrió en 1998, no existió tal individuo ni hay registro alguno de esas acusaciones o de las supuestas noticias que Gemma citó como fuente.















