Sin embargo, ABC News informó —citando a un funcionario no identificado— que la investigación se relacionaba con la cercanía de Naveed a una célula de ISIS en Australia.
De acuerdo con esa información, Naveed mantenía vínculos estrechos con miembros del grupo, entre ellos Isaac El Matari, un terrorista de ISIS arrestado ese mismo año y que se autoproclamó jefe de la organización en Australia. El Matari cumple actualmente una condena de siete años de prisión.
Por su parte, el ministro del Interior, Tony Burke, detalló que Sajid Akram llegó a Australia en 1998 con una visa de estudiante y que en 2001 obtuvo una visa como pareja de un ciudadano o residente permanente australiano. Desde entonces, había viajado al exterior en tres ocasiones.
El ataque ha generado conmoción en la sociedad australiana y una profunda consternación en la comunidad judía local e internacional.
El atentado en Bondi Beach se suma a una ola global de violencia antisemita que, tras los ataques del 7 de octubre contra Israel, ha puesto en alerta a comunidades judías en todo el mundo y ha renovado los llamados a una acción firme y coordinada contra el terrorismo y el extremismo islamista.