La mañana del lunes se tiñó de tragedia en la capital israelí. Al menos seis personas fueron asesinadas y decenas resultaron heridas cuando dos terroristas abrieron fuego contra civiles en la intersección de Ramot, al norte de Jerusalén. El ataque, perpetrado a plena luz del día, convirtió un trayecto cotidiano en una escena de horror.
Cuatro de las víctimas fueron declaradas muertas en el lugar: un hombre de unos 50 años y tres hombres jóvenes en sus treintas. Más tarde falleció una mujer de 50 años en el Centro Médico Shaare Zedek, donde fue trasladada de urgencia. Una sexta víctima murió horas después.
En total, al menos 21 personas fueron hospitalizadas en tres centros médicos de la ciudad, incluidos Shaare Zedek y Hadassah, con diagnósticos que van desde heridas leves hasta casos críticos.










