El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, desestimó la declaración de Hamas en la que la organización aseguró estar dispuesta a llegar a un “acuerdo integral” para poner fin a la guerra en Gaza.
En su comunicado, Hamas planteó varias condiciones: la liberación de todos los prisioneros de seguridad palestinos, la retirada completa de las fuerzas israelíes de la Franja, la apertura de los cruces fronterizos “para todas las necesidades del enclave” y el inicio de la reconstrucción. También incluyó la liberación de los 48 rehenes aún en su poder, de los cuales Israel estima que solo 20 continúan con vida.
La respuesta del despacho de Netanyahu fue tajante: “Lamentablemente, se trata de otro giro propagandístico de Hamas que no aporta nada nuevo”.












