En una conferencia de prensa en la Casa Blanca, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, presentaron un ambicioso plan destinado a poner fin a la guerra en Gaza y establecer un marco de estabilidad a largo plazo en la región.
Trump afirmó que Israel ya aceptó la propuesta y que el siguiente paso depende de la respuesta de Hamás.
Según explicó, si el grupo terrorista la aprueba, la liberación de todos los rehenes —vivos y fallecidos— se produciría en un plazo de 72 horas, acompañada de un alto el fuego inmediato y el inicio de la reconstrucción de la Franja.
El presidente estadounidense recalcó que su iniciativa cuenta con el respaldo de varios países árabes y que podría abrir la puerta a una paz regional más amplia.

Al mismo tiempo, dejó claro que si Hamás rechaza el acuerdo, Washington apoyará plenamente a Israel en su derecho a destruir a la organización. “Bibi, tienes nuestro respaldo total para hacer lo que debas hacer”, declaró Trump, dirigiéndose a Netanyahu.
Entre los puntos centrales del plan se incluye la desmilitarización total de Gaza, el desarme de Hamás, la creación de una administración civil transitoria gestionada por expertos palestinos e internacionales, y la supervisión de un organismo internacional denominado “Consejo de Paz”, presidido por el propio Trump.








