El primer ministro Benjamín Netanyahu dejó en claro que el principal obstáculo para alcanzar un acuerdo de cese al fuego y liberación de rehenes en Gaza no es otro que la obstinación cínica de Hamás.
Mientras los mediadores internacionales continúan repitiendo fórmulas estancadas y diplomacias tibias, Israel mantiene su compromiso inquebrantable: hacer todo lo necesario —por la vía diplomática o militar— para traer a casa a los 50 rehenes que siguen cautivos, 20 de los cuales aún se presume con vida.
Desde que la delegación israelí regresó de las frustradas negociaciones en Qatar, el gabinete de guerra ha mantenido reuniones constantes.
“No hemos parado de intentar”, dijo Netanyahu en un mensaje en video publicado tras una reunión estratégica con su equipo de asesores principales. “Pero hay un obstáculo claro, y todos lo saben: Hamás. Se niega de forma obstinada”.








