Una instalación montada por el grupo “Umeå por Palestina” en el norte de Suecia ha desatado una ola de repudio y preocupación en medios locales e internacionales. Allí, se representaron maniquíes colgados con uniformes de prisioneros de campos de concentración nazis. Intentaban hacer una aparente analogía entre el Holocausto y la actual guerra en Gaza.
La exhibición, levantada en la ciudad de Umeå , ha sido denunciada por múltiples voces como un acto de antisemitismo explícito y una distorsión grotesca de la historia.
Los maniquíes, vestidos con rayas grises y blancas y una estrella amarilla cosida al pecho —idéntica a la que los nazis obligaban a usar a los judíos— colgaban de horcas bajo un cartel que rezaba: “Genocide is genocide is genocide”.
A los costados ondeaban dos banderas de la OLP, mientras al frente se ubicaba una persona con una kufiya cubriéndole el rostro, sosteniendo un muñeco de bebé.

Esta es una muestra más de acciones antisemitas en el continente europeo.







