Una imagen manipulada que supuestamente mostraba el aeropuerto de Texcoco completamente inundado circuló en redes sociales, desatando entusiasmo entre influencers afines al régimen, conocidos como chairotubers.
La fotografía editada fue presentada como “prueba” de que el aeropuerto se habría inundado si se hubiera construido. Sin embargo, fotografías reales del sitio demostraron que el lago mantiene un nivel normal y no presenta ninguna inundación.

Propaganda disfrazada de contenido viral
El contraste entre la imagen falsa y la realidad generó sospechas sobre la autenticidad del mensaje y la posibilidad de que estos influencers repitan líneas impuestas desde estructuras de propaganda oficialista.













