Adriana Nazario lanzó su propio espacio para las legislativas de octubre con el intendente Edgar Bruno como cabeza de lista. La jugada busca incomodar al oficialismo provincial y romper cualquier posibilidad de unidad en el PJ cordobés. En paralelo, crece el desconcierto sobre quién será la cara visible de una previsible derrota electoral.
El armado de Nazario, que incluye sellos como Libres del Sur y el Partido Solidario, marca un quiebre abierto con el peronismo cordobés. Bruno, de origen delasotista, intentará posicionarse más allá de su localidad y pelear un lugar en el Congreso. Sin embargo, su baja proyección fuera de Canals y la falta de estructura provincial le juegan en contra.
El lanzamiento se da en un contexto donde La Libertad Avanza lidera las encuestas con comodidad en la provincia. El peronismo, por el contrario, está empantanado en una interna estéril sin rumbo político claro. A la falta de nombres competitivos se suma la desconfianza entre sectores que antes compartían gestión.












