El gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, avanza con decisión en la Legislatura provincial con una reforma del Estatuto del Empleado Público. Su propuesta apunta a construir un Estado eficiente, donde prime la meritocracia y se reconozca a quienes cumplen con responsabilidad sus tareas.
La iniciativa ya obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados y se espera que el Senado, con mayoría oficialista, la convierta en ley en los próximos días. De aprobarse, la normativa marcará un antes y un después en la administración pública mendocina, dejando atrás privilegios heredados y prácticas que atentan contra la eficiencia estatal.

Cambios clave en el empleo público
La reforma impulsada por Cornejo incluye puntos centrales:
- Creación de la planta interina: trabajadores con estabilidad relativa, en línea con la Ley de Contrato de Trabajo.
- Fin de los privilegios hereditarios: se eliminan beneficios que permitían acceder a cargos por vínculos familiares.
- Concursos obligatorios: solo quienes aprueben procesos transparentes podrán acceder a la planta permanente.
- Agilidad en indemnizaciones: se fija un plazo máximo de 30 días para el pago.
- Reconocimiento justo de la antigüedad: solo se computarán aportes realizados en relación de dependencia, evitando distorsiones.
Cornejo subrayó que el objetivo es “premiar al que haga bien su trabajo” y garantizar que los recursos del Estado se destinen de manera justa, reconociendo a los empleados responsables y mejorando sus condiciones salariales.









