Durante tres días, el Centro de Convenciones de Córdoba fue sede de un evento que sirvió para el lucimiento ideológico de funcionarios kirchneristas y progresistas. La llamada Cumbre Mundial de Economía Circular y la Conferencia Climática Internacional costó millones y reunió a más de 6.000 asistentes. Mientras tanto, la provincia sufre cortes de rutas, inseguridad, aulas vacías por el frío y servicios colapsados.
La ministra Victoria Flores aseguró que “para hablar del cambio climático hay que accionar” y celebró el compromiso de gobernadores con un acuerdo latinoamericano. Pero no dio detalles sobre el costo del evento ni los resultados concretos que beneficien a los cordobeses. En la misma línea, Manuel Calvo se diferenció del gobierno nacional y se jactó de una supuesta “gestión climática” que ni siquiera logra resolver los problemas más básicos de la provincia.














