Mientras los vecinos de Córdoba sufren calles destruidas, inseguridad rampante y basura acumulada, el intendente Passerini encabezó una cumbre climática vacía de contenido real. Fue durante la 1° Conferencia Climática Internacional y la 5° Cumbre Mundial de Economía Circular, financiada con fondos públicos. El evento no aportó soluciones concretas para la ciudad que está colapsando.
El improvisado intendente optó por atacar al Gobierno nacional, pero evitó dar respuestas sobre su propia negligente gestión municipal. “Las decisiones unilaterales dejan a los argentinos fuera de Argentina”, aseguró, avalando sanciones europeas. Sin embargo, no mencionó el desastre urbano que vive la capital.
El kirchnerista Passerini, desconectado y ensimismado, insistió en que Argentina fue degradada por no cumplir metas climáticas. Mientras tanto, no dio una sola explicación sobre el desastroso estado de Córdoba capital. El transporte es precario, la recolección de basura es deficiente y la infraestructura urbana está completamente abandonada.













