Bajo el lema “Queremos un hospital, no un dispensario”, vecinos de La Falda protestaron frente al Hospital Municipal. El reclamo principal fue la reapertura urgente del quirófano, que lleva cerrado hace dos meses por falta de recursos. Exigen que se restituyan los servicios de obstetricia y cirugía, fundamentales para garantizar partos en la ciudad.
La manifestación incluyó un abrazo simbólico al hospital, con fuerte reclamo al intendente Javier Dieminger. Los manifestantes pidieron la pronta aprobación del proyecto de integración sanitaria regional centro-norte de Punilla. El objetivo es elevar el hospital a categoría intermunicipal y obligar a los intendentes a garantizar su funcionamiento.
Además, solicitaron la realización de una audiencia pública, demorada por el Ejecutivo pese al creciente malestar social. Las organizaciones denunciaron renuncias de profesionales y reducción de horas de guardia como consecuencia directa del ajuste. También expresaron su rechazo a la intención del municipio de tercerizar servicios en lugar de fortalecer el sistema público.











