La investigación por presunto lavado de dinero que involucra a supuestos testaferros de Pablo Toviggino, mano derecha de Claudio "Chiqui" Tapia, de la Asociación del Fútbol Argetino sumó un testimonio clave. Una gerente del banco Coinag declaró este miércoles ante la Justicia que los fondos depositados en la cuenta de Real Central SRL, la sociedad integrada por Luciano Pantano y su madre, Ana Conte, eran bajos y que resulta imposible que desde esa entidad se hayan financiado la compra de vehículos de alta gama secuestrados en una mansión de Pilar. Esta declaración deja sobre la mesa la posibilidad de que hayan falsificado el certificado contable para adquirirlos.
La testigo, que viajó desde Rosario, compareció ante el juez en lo penal económico Marcelo Aguinsky. Durante su declaración, fue consultada por la adquisición de un Porsche valuado en casi 500 millones de pesos, cuyo origen de fondos había sido certificado por un contador como proveniente de una cuenta de Real Central SRL en ese banco. Sin embargo, la gerente sostuvo que, a la fecha de la operación, los montos depositados eran "mínimos" y que dicha certificación "era imposible", según indicaron las fuentes judiciales.

Además, en base al análisis de los movimientos generales de la cuenta, la testigo afirmó que en el banco "nunca pudo haber estado" el dinero utilizado para comprar los vehículos. Desde la entidad bancaria remarcaron ante la Justicia que los registros "establecen claramente que nunca estuvo ese dinero" y subrayaron que el banco es ajeno a cualquier operatoria irregular, actuando conforme a las normativas del Banco Central.
La declaración de la gerente se enmarca en una ronda de testigos convocada por Aguinsky para reconstruir la ruta del dinero de maniobras que, según la causa, podrían encuadrarse en delitos de lavado de activos, vinculados a la compra de la quinta, los vehículos y otras propiedades bajo investigación.









