El buque patrullero Libra de la Marina italiana zarpó el lunes con los primeros inmigrantes ilegales deportados, según informó una fuente del gobierno italiano a la AFP, aunque no se especificó cuántas personas estaban a bordo.
Desde su asunción en octubre de 2022, la primer ministro de derecha, Giorgia Meloni, prometió terminar con la llegada de inmigrantes ilegales a Italia desde el norte de África. En noviembre de 2022, firmó un acuerdo con el primer ministro albanés, Edi Rama, para procesar a algunos solicitantes de asilo en Albania, un país que no es miembro de la Unión Europea pero que está ubicado al otro lado del mar Adriático.
Este acuerdo, que tiene una duración de cinco años y un costo estimado de 160 millones de euros anuales, establece que los inmigrantes ilegales hombres adultos interceptados en aguas internacionales por la marina o la guardia costera italiana serán trasladados a un buque militar para un primer examen en el mar. Desde allí, se determinará qué inmigrantes provienen de países considerados "seguros", lo que facilitaría su repatriación.
Al llegar a Albania, los inmigrantes serán llevados a un centro en Shengjin para su registro y controles sanitarios, y posteriormente se les trasladará a otro centro en Gjader, donde esperarán el procesamiento de sus solicitudes de asilo. Estas instalaciones, rodeadas de altos muros y guardias de seguridad, incluyen áreas para inmigrantes cuyos pedidos de asilo fueron rechazados, así como una pequeña cárcel.








