El municipio de Sauce de Luna, en Entre Ríos, expone un caso extremo de desmanejo fiscal en las gestiones locales. El intendente peronista Alcides Alderete otorgó aumentos salariales de hasta el 300% sin respaldo financiero, mientras la administración gastó fondos en la compra de 3.490 bebidas alcohólicas para una fiesta que nunca se realizó, en un contexto en el que genera apenas el 13% de sus recursos.
Con una recaudación propia casi inexistente y una fuerte dependencia de fondos nacionales y provinciales, el desenlace fue previsible: ahora deberá pagar parte de los sueldos municipales con tickets de comida. La medida fue confirmada por el propio jefe comunal, quien explicó que un adicional de entre $30.000 y $50.000 será reemplazado por un bono alimentario utilizable en comercios locales.












