La llegada de Javier Milei a la presidencia de Argentina representó un antes y un después en la seguridad nacional. Con una política de "mano dura" y "el que las hace las paga", los homicidios cayeron en un 72% en la ciudad de Rosario, y disminuyeron un 10,6% a nivel nacional, durante el primer semestre del año, en comparación con el mismo periodo de 2023.
Esta información se basa en las estadísticas del Sistema Nacional de Información Criminal (SNIC), presentadas por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y la Secretaria de Seguridad, Alejandra Monteoliva.
El SNIC destacó que el 90% de los homicidios ocurridos hasta ahora en el año se concentraron en apenas el 10% de la superficie del país. Esta área, que alberga al 70% de la población, comprende 193 municipios, entre los que se encuentran el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), Rosario, Santa Fe y Mar del Plata.
"Con base en los datos, decidimos qué acciones tomar, dónde debemos intensificar las políticas de seguridad y cómo debemos colaborar con las provincias", indicó Bullrich, remarcando el esfuerzo del Gobierno de Milei y el compromiso interinstitucional entre la Nación y las jurisdicciones.
Los datos de la inseguridad
Según las estadísticas, en el año anterior se registraron 2046 homicidios dolosos, de los cuales el 57,4% fue llevado a cabo con armas de fuego. Seis de cada diez casos ocurrieron en la vía pública, y la tasa de homicidios fue de 4,4 por cada 100.000 habitantes. "La reducción del 10,6% en los homicidios representa una disminución de más de 100 vidas en el semestre. Es una cifra muy apreciable", destacó Bullrich, quien también resaltó la importancia del uso de armas no letales, como las pistolas taser, en situaciones de ataques con cuchillos u otras armas blancas.
Por otro lado, los suicidios superaron en número a los homicidios y también aumentaron en comparación con 2002. En 2023 se contabilizaron 4195 suicidios, lo que representa un incremento del 4,9% respecto al año anterior. Además, seis de cada diez homicidios ocurrieron en la vía pública (57,6%), mientras que un 29,1% sucedieron en residencias privadas.








