Más concejales buscan ampliar las zonas libres de cuidacoches ilegales en Córdoba
Avanza un nuevo proyecto para erradicar a los “naranjitas” de más calles de la capital
porLeonel Elokdi
politica
Avanza un nuevo proyecto para erradicar a los “naranjitas” de más calles de la capital, replicando la experiencia del Parque Sarmiento
En Córdoba capital, el debate por la presencia de cuidacoches informales sigue creciendo con iniciativas que buscan poner fin a esta práctica ilegal. Los concejales de la UCR presentaron un proyecto para extender las zonas libres de “naranjitas”, con el objetivo de ordenar espacios donde la presión de los vecinos es cada vez mayor. La propuesta busca replicar el esquema aplicado en el Parque Sarmiento, el único punto en el que el municipio logró un control sostenido.
La iniciativa incluye la Avenida Elías Yofre, entre Valparaíso y Ricchieri, donde se denuncian cobros indebidos y conflictos frecuentes. Allí, los concejales contabilizaron más de diez personas en apenas 200 metros, trabajando como cuidacoches o lavacoches en la vía pública. Según los fundamentos, esta situación genera desorden y tensión en un sector clave del sur de la ciudad.
Además de ese tramo, la propuesta contempla sumar calles de General Paz, Nueva Córdoba y Güemes, así como los corredores del norte como Gauss, Tejeda y Rafael Núñez. También aparecen sectores de Parque Vélez Sarsfield y la zona de Plaza Alberdi, donde los vecinos reclamaron medidas similares. La intención es que estas zonas se formalicen mediante ordenanzas, evitando depender de la voluntad política del oficialismo.
La propuesta busca replicar el esquema aplicado en el Parque Sarmiento
Crece la presión en el Concejo
Este jueves la propuesta será tratada en comisión junto con otras presentaciones vinculadas a la regulación del estacionamiento en la ciudad. Aunque el oficialismo mantiene mayoría simple, la presión social y política aumenta para que el tema avance. Cada vez más bloques plantean la necesidad de limitar o eliminar a los cuidacoches, señalando los riesgos de extorsión y abuso contra los vecinos.
Hasta ahora, el Parque Sarmiento es la única experiencia exitosa de aplicación del discreto programa municipal, pero los concejales buscan ampliarlo de forma progresiva. La intención es crear un marco estable que impida el regreso de la informalidad en las calles donde se logre erradicar la práctica. De esta manera, se busca ofrecer seguridad y previsibilidad a quienes estacionan sus vehículos en la vía pública.
Aunque el camino legislativo será complejo, el creciente consenso político refuerza la idea de que se trata de un problema que requiere soluciones de fondo. La proliferación de cuidacoches afecta la convivencia urbana y genera una presión indebida sobre los conductores. Erradicar este sistema ilegal y extorsivo es visto como un paso necesario hacia una ciudad más ordenada.
Este jueves la propuesta será tratada en comisión en el Concejo Deliberante
Camino hacia un nuevo Código de Convivencia
En paralelo, el Concejo se prepara para discutir una reforma integral del Código de Convivencia, vigente desde 2015 y considerado ya desactualizado. La iniciativa del Ejecutivo incluye puntos polémicos como los cuidacoches, los limpiavidrios y otros temas vinculados al uso del espacio público. El proceso prevé un plazo de 180 días para elaborar un dictamen que dé forma al nuevo marco normativo.
El proyecto presentado por la UCR es considerado un paso transitorio frente a la urgencia de la situación, pero los concejales remarcan que la solución definitiva llegará con el nuevo código. Allí buscarán erradicar de manera permanente la función de los cuidacoches en Córdoba. De lograrse, la ciudad avanzaría hacia un esquema de mayor claridad y previsibilidad para vecinos y conductores.
La discusión sobre los “naranjitas” ya no se limita a un bloque político, sino que se convirtió en un tema central en la agenda política del Concejo Deliberante. Cada vez más sectores coinciden en que no se trata solo de regular, sino de terminar con una práctica ilegal que afecta a los ciudadanos. El consenso creciente marca un rumbo claro: avanzar hacia una ciudad sin extorsiones ni cobros indebidos en sus calles.