Se dio cuenta: Passerini ajustaría el gasto y analiza recortar la planta municipal
Daniel Passerini, intendente de Córdoba
porLeonel Elokdi
politica
El municipio proyecta retiros voluntarios y pasividades anticipadas para aliviar sus cuentas sobredimensionadas.
El intendente de Córdoba dispuso un estricto control de los gastos en todas las áreas de gestión con el fin de ordenar las finanzas locales. La instrucción es reducir partidas que admitan ajustes sin afectar servicios sociales esenciales, en busca de un ahorro concreto. El plan apunta además a revisar la enorme estructura de personal que durante años se mantuvo inflada y en constante crecimiento.
Dentro de esa estrategia se estudia implementar un régimen de retiros voluntarios y pasividades anticipadas, una medida ya aplicada en el pasado. Con ello, el sobredimensionado municipio busca reducir al menos mil cargos de la planta actual, que hoy supera los diez mil agentes. La posibilidad de aplicar esta vía es vista como la alternativa más viable frente al escenario financiero local adverso.
La iniciativa marca un cambio de enfoque frente al reclamo constante de asistencia nacional como recurso para cubrir, entre otras cosas, déficits municipales. El objetivo ahora es afrontar las deudas con recursos propios y al mismo tiempo ordenar el gasto interno. Esa línea de acción muestra que se comienza a asumir la necesidad de un ajuste en lugar de cargar responsabilidades en otros niveles de gobierno.
Los cargos de la planta municipal hoy supera los diez mil agentes
Un municipio condicionado por su propia deuda
La recaudación se encuentra golpeada por la baja del consumo y la actividad económica local, lo que limita la disponibilidad de recursos propios. A ello se suma la carga de un bono por 150 millones de dólares emitido en gestiones anteriores y cuyos vencimientos caen en esta administración. El próximo compromiso asciende a 25 millones de dólares y debe cancelarse en cuestión de días.
Históricamente, la comuna emitía letras para cubrir estas obligaciones, pero hoy la volatilidad financiera impide esa alternativa. El incremento de tasas dispuesto por el Banco Central elevó el costo de los intereses de esos instrumentos. Esto obliga a recurrir a fondos propios, pese a que la caja municipal no abunda en recursos líquidos.
La situación refleja la urgencia de un orden real en las cuentas, en lugar de continuar financiando gastos con deuda cara y riesgosa. Aun así, el municipio tiene más compromisos por cumplir antes de fin de año, lo que exigirá extrema disciplina fiscal. La idea oficial es intentar recuperar liquidez en el futuro, confiando en una pronta normalización del mercado financiero.
El municipio busca reducir al menos mil cargos de la planta actual
El ajuste como única salida responsable
El sobredimensionamiento de la estructura municipal es un problema arrastrado durante años que derivó en un gasto insostenible. A la nómina formal se suma un grupo importante de contratados, monotributistas y becarios que engrosan irresponsablemente la plantilla estatal. Mantener semejante aparato es inviable en un contexto sin acceso al crédito.
Los retiros voluntarios y las pasividades anticipadas aparecen como una opción para achicar de manera ordenada la plantilla. Con más de mil agentes en condiciones de adherir, esta alternativa daría un respiro a las finanzas. La clave será aplicar el mecanismo de forma eficiente y transparente para alcanzar un alivio real en el presupuesto.
Por primera vez en mucho tiempo, la conducción municipal parece enfocada en reducir gastos propios antes que reclamar auxilio a la Nación. Este viraje responde a la obligación de asumir que la administración debe financiarse con lo que genera y no con transferencias ajenas. El ajuste no será sencillo, pero es el camino inevitable para garantizar, finalmente, la estabilidad fiscal en Córdoba.