El peronismo cordobés y la UCR muestran una fusión inédita en la política provincial. Intendentes radicales apoyan sin disimulo la lista de Juan Schiaretti. La frontera partidaria se difumina y deja en evidencia que el poder se impone sobre las convicciones.
La boleta de Provincias Unidas, que Schiaretti lidera a nivel nacional, exhibe un aval abierto de dirigentes boina blanca. Tres de los seis gobernadores que la integran provienen de la UCR, con Pullaro, Sadir y Valdés a la cabeza. El armado refleja un pragmatismo centrado en sostener poder y caja.
La Casa Radical vive tensiones por estos movimientos. Ramón Mestre intenta conservar presencia, pero hasta referentes históricos se ausentan de sus actos. En paralelo, se multiplican las conversaciones privadas entre radicales y peronistas pensando en 2027.












