Rusia tomó la decisión de prohibir Discord, una plataforma de comunicación muy popular, lo que provocó la indignación de su propio ejército, que ha utilizado ampliamente esta aplicación para coordinar sus unidades en el campo de batalla en Ucrania.
El regulador de los servicios de Internet, Roskomnadzor, anunció la prohibición el martes, lo que resalta una clara falla tecnológica dentro del ejército ruso. Más de dos años y medio después del inicio del conflicto, el país no logró establecer un sistema de comunicaciones seguro y confiable de fabricación nacional, dependiendo en cambio de plataformas privadas como Discord y Telegram.
Esta prohibición también reavivó un debate más amplio sobre cómo la burocracia rusa sigue obstaculizando el esfuerzo de los militares durante la guerra en Ucrania.
Blogueros militares pro-invasión, que mantienen contacto directo con las unidades que luchan en Ucrania, criticaron la medida y afirmaron que la decisión de bloquear Discord tomó por sorpresa a las tropas rusas y dejó a muchas sin una comunicación adecuada.
"Se debería haber desarrollado un reemplazo y comunicado a los comandantes sobre los planes, de modo que el trabajo en el frente no se interrumpiera de manera abrupta", escribió un bloguero. "Eso es tener una visión más amplia".
Discord fue creada inicialmente para ofrecer a jugadores y aficionados una plataforma confiable de comunicación por voz y texto durante las sesiones de juego. Durante la pandemia de COVID-19, la plataforma se expandió para atender a diversas comunidades basadas en intereses, educadores y profesionales que trabajaban de forma remota.
Las características principales de Discord, como la transmisión de audio estable entre grandes grupos y la capacidad de compartir pantallas, resultaron útiles para los jugadores de shooters en primera persona como Counter-Strike y otros juegos dinámicos. Estas funcionalidades fueron posteriormente adoptadas por los militares de ambos lados en la actual guerra.
En los videos del campo de batalla grabados por soldados rusos y compartidos con blogueros afines a la invasión a través de Telegram, a menudo se puede ver la interfaz de Discord en las pantallas de los centros de mando de las unidades.
"Desde una perspectiva militar, el principal problema con la prohibición de Discord no es solo que algunos puestos de mando puedan quedarse sin transmisión desde drones", comentó el bloguero militar Mikhail Zvinchuk en su popular canal de Telegram, Rybar. "El verdadero problema es que el departamento pertinente del Ministerio de Defensa no busca ofrecer ninguna alternativa a las tropas".
"Sin un suministro centralizado de software especializado, el comando tendrá que utilizar servicios comerciales occidentales disponibles para organizar el control de combate, ya que deben seguir operando de alguna manera", agregó.
"Y así es como se desarrolla la situación habitual: los burócratas de repente se dan cuenta de que los servidores de estos programas —¡qué casualidad!— están ubicados en países de la OTAN y que los datos fluyen en línea hacia donde no deberían. Luego, el organismo competente recibe la orden de cortar todo de golpe".








