Una estructura sindical que se impone sin control ni transparencia
Desde su origen, Surrbac sostiene su autonomía sellando acuerdos siempre por encima de Camioneros, lo que explica los reclamos sistemáticos. El gremio nació como escisión en tiempos del conflicto CFK-Moyano, y desde entonces necesita diferenciarse con paritarias más elevadas. El costo lo paga la ciudad, desbordada de basura, sin discusión.
La diferencia salarial entre recolectores de Surrbac y los de Camioneros ronda el 40% al 50%, según fuentes del propio sistema. Esa brecha fue construida con años de negociaciones opacas. Las actas acuerdo con el COyS no son públicas y, aunque los rumores circulan, la documentación real es casi inaccesible incluso para los concejales.
La estrategia es siempre la misma. Surrbac acuerda primero con el COyS, presiona a las otras prestadoras para que acepten ese piso, y el municipio termina redeterminando. Las empresas, cuyas planillas salariales representan más del 70% del costo total, no tienen margen para absorber los aumentos.













