En 2022, los príncipes de Gales dejaron el apartamento 1A del palacio de Kensington para establecerse en Adelaide Cottage, una histórica residencia ubicada dentro del Windsor Great Park. En aquel momento, se especuló que la mudanza buscaba acercarlos a la reina Isabel II, quien fallecería meses después en el castillo de Windsor.
Tiempo después, Kate Middleton confirmó otro motivo. Durante el desfile del día de San Patricio, el pasado 17 de marzo, comentó a algunos militares y sus familias: "Nos mudamos a Windsor para disponer de más espacio verde". Además, destacó que la ubicación permitía mantener sus compromisos sin alejarse demasiado de Londres.
Un entorno más íntimo y seguro para sus hijos
Windsor, situado a una hora de Londres, les ofrecía una ventaja adicional: mayor privacidad para sus hijos. A diferencia de Kensington, donde eran fotografiados con frecuencia, Adelaide Cottage está dentro de una zona de gestión privada que impide el acceso a extraños. Esta protección fue clave para garantizarles una infancia más tranquila.









