Mientras la Intendencia de Montevideo (IM) acumula un déficit millonario, destina recursos públicos a programas insólitos: desde 2022, mujeres y personas trans en ejercicio del trabajo sexual están siendo capacitadas con dinero público en cursos de manicura, uñas en gel y kapping.
La capacitación, exclusiva para este colectivo, forma parte de un programa promovido por las secretarías de Empleabilidad e Inclusión Social, Diversidad y la Asesoría para la Igualdad de Género, principales responsables de la crítica situación fiscal que atraviesa la Intendencia.
Así, las participantes reciben boletos gratuitos, kits de manicura, cuidado infantil y seguimiento personalizado, todo financiado por el contribuyente. Sin embargo, lo más grave no es solo la capacitación en sí.
Quizás también te interese este archivo desclasificado de la historia reciente
Uñas vip: clientela dentro de la Intendencia de Montevideo
Según declaró esta mañana Karina Núñez, fundadora del Sindicato de Trabajadoras Sexuales del Uruguay (OTRAS), a las trabajadoras sexuales se les ha permitido acceder a las oficinas públicas, en pleno horario laboral, para ofrecer sus servicios de estética de uñas.
Estas mujeres no solo fueron capacitadas, sino que consiguieron a sus clientas dentro de la propia Intendencia. Así, las funcionarias públicas pueden acceder a un bello esmaltado a precio amigas, mientras transcurre su jornada laboral.
“Ellas empezaron con uñas dentro de la Intendencia. Las compañeras iban con su bolsito e iban haciendo agenda dentro de las oficinas” afirmó Núñez con orgullo.
Quizás también te interese esta reflexión sobre la decadente socialdemocracia
La sindicalista declaró que hasta ahora la Intendencia de Montevideo ha sido el único organismo estatal que ha implementado políticas concretas (privilegios) para su colectivo. Desde 2021, ha creado cupos laborales exclusivos para trabajadoras sexuales, permitiéndoles postularse a concursos públicos con su libreta habilitante.
Entre 2023 y 2024, 93 mujeres ingresaron a diferentes áreas de la Intendencia.

Trabajadoras sexuales ATR
“Nosotras, la sociedad civil, ya venimos ATR haciendo cosas”, afirmó Karina Núñez tras la marcha del viernes. Desde hace siete años, el colectivo se manifiesta cada 4 de julio en Plaza Libertad, recordando la promulgación de la Ley 17.515 que despenalizó el trabajo sexual.
Este lunes 7 de julio está estipulada una reunión con el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) para pautar una guía nacional sobre las condiciones laborales del sector.
Uno de sus reclamos centrales apunta a obtener autonomía sobre sus ingresos y lograr que el BPS reconozca una categoría laboral específica. Además, piden beneficios fiscales para empresas que contraten trabajadoras sexuales.
Quizás también te interese seguir los primeros días del comunista Orsi









