Una firma con sede en Carrasco, dirigida por un ciudadano iraní, fue señalada por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos por su presunta participación en una red que facilita insumos militares al régimen de Teherán.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos puso bajo la lupa a una empresa uruguaya, Perfect Day Co., sospechada de colaborar con el Ministerio de Defensa de Irán en la adquisición de componentes y tecnologías sensibles destinadas a su programa militar.
La investigación está a cargo de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), que incluyó a Perfect Day Co. dentro de una red internacional de 21 empresas distribuidas en varios países —entre ellos Alemania, Turquía, Portugal e Irán— acusadas de facilitar la compra de repuestos, misiles y hasta un helicóptero de origen estadounidense para las fuerzas armadas del régimen islámico.
Según el comunicado oficial, estas compañías colaboraron con la Organización de Industrias Aeroespaciales (AIO) y el Grupo Industrial Shahid Bakeri (SBIG), ambos responsables de programas de misiles balísticos de combustible sólido.
Entre las firmas señaladas se encuentra Perfect Day Co., cuya sede se encuentra en el barrio Carrasco, en Montevideo, y cuyo director es el ciudadano iraní Amirhossein Salimi, de 54 años, nacido en Teherán.

La OFAC incluyó a Salimi y a su empresa en la lista de sancionados bajo la Orden Ejecutiva 13382, que busca congelar los activos y aislar financieramente a quienes contribuyan a la proliferación de armas de destrucción masiva.
El informe detalla que la compañía uruguaya vendió o intentó vender piezas de helicópteros a la empresa Pasargad Helicopter Company (PHC), la cual a su vez abastece a la Compañía de Apoyo y Renovación de Helicópteros de Irán (Panha), una entidad estatal clave del aparato militar iraní.
El documento sostiene que Salimi firmó varias facturas a PHC por piezas de helicóptero valuadas en decenas de miles de dólares, en operaciones que se habrían concretado desde Uruguay hacia Europa y Medio Oriente.









