En un acto de irresponsabilidad política y un claro desprecio por los valores democráticos, el presidente electo Yamandú Orsi, del Frente Amplio, ha intentado manchar la dignidad de Uruguay al invitar a su asunción a tres de los más notorios dictadores de América Latina: Nicolás Maduro de Venezuela, Miguel Díaz-Canel de Cuba, y Daniel Ortega de Nicaragua.
Afortunadamente, el presidente Luis Lacalle Pou, ha intervenido para evitar este ultraje.
Desde la Torre Ejecutiva, Lacalle Pou ha hecho lo correcto al negarse a firmar las invitaciones sugeridas por Orsi, demostrando que Uruguay no tolerará la presencia de líderes que han destruido la democracia en sus propios países.








