El 15 de junio de 2026, un artefacto explosivo artesanal fue detonado en la fachada del Servicio de Retiros y Pensionesd de las Fuerzas Armadas (denominado comúnmente Caja Militar), en el Centro de Montevideo.
Fue en la madrugada del lunes 15 de junio, alrededor de la 01:00 a. m., en Avenida Uruguay entre Andes y Convención.
No se registraron personas lesionadas, pero si se reportaron afectaciones materiales menores en una cortina metálica y ventanas del edificio.
Las cámaras de seguridad registraron a un sospechoso que llegó a pie, colocó el artefacto explosivo en la entrada y se retiró minutos antes de la detonación.
La Policía e inteligencia policial identificaron indicios de que el individuo llegó y se marchó del lugar en un taxi acompañado por una mujer, por lo que se intensificó la búsqueda de los implicados.
Las autoridades descartaron un intento de robo o rapiña, y los equipos de inteligencia analizan posibles móviles vinculados a tensiones históricas y políticas relacionadas con las Fuerzas Armadas.
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Un atentado político
A la fecha, 24 de agosto, no hay novedades al respecto, y no hay nadie detenido.
Al parecer la línea de investigación no avanza. Da todas la sensación de que este atentado con bomba es un ataque directo a las Fuerzas Armadas y a la familia militar, provenientes de grupos de extrema izquierda que odian a las Fuerzas Armadas.
Quizás de la izquierda extra parlamentaria que no cree ni en la democracia, ni en la libertad, y tiene como uno de sus enemigos principales a los militares.
Es preocupante que a más de dos meses de acaecido el atentado no haya nadie detenido, y que las autoridades públicas no den explicaciones.