El 23 de setiembre, la sección Verifica de la diaria calificó de falsa nuestra publicación sobre la nueva guía del Ministerio de Salud Pública. El problema es que la bajada de su propia nota confirma lo esencial: la actualización de la Guía de Salud y Diversidad Sexual establece que el freno puberal puede considerarse cuando comenzó la pubertad, a partir del estadio 2 de la escala de Tanner, y la diaria agrega que la guía "no fija una edad mínima". Eso no desmiente nada. Lo agrava.
Qué dice la guía
El MSP presentó la nueva edición de la guía el 3 de setiembre de 2026, en la sede del organismo. El documento incorpora un capítulo 8 sobre infancias y adolescencias, cuya segunda parte se titula "Uso de medicación para el freno de la pubertad en infancias y adolescencias". La edición 2025 la coordinó Florencia Forrisi, quien en junio de 2025 pasó del Colectivo Ovejas Negras a coordinar el Programa de Género y Diversidad Sexual del MSP, y el prólogo lo firma la ministra Cristina Lustemberg, que presenta como desafío avanzar en la implementación de estas directrices y garantizar su cumplimiento en todo el territorio nacional.
No es un paper académico suelto: es un documento oficial con aval ministerial.
La propia diaria reconoce que allí se contempla la posibilidad de utilizar análogos de la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH) para frenar la progresión de la pubertad cuando esta ya comenzó.
¿Qué edad es "Tanner 2"?
La pediatría lo tiene claro. La Sociedad Latinoamericana de Endocrinología Pediátrica ubica la aparición del desarrollo mamario en niñas en torno a los 10,9 años, con límites de 8 a 13. En varones, el inicio puberal ocurre a una edad media de 11,5 a 12 años, en un intervalo de 9 a 14. Sin edad mínima, el criterio de la guía alcanza a una niña que empieza su pubertad a los 8 años. Decir "a partir de los 10" fue, si algo, conservador.
¿El único flanco de nuestra publicación? El verbo "habilitó".
Se podrá argumentar que una guía no es una ley y que el acceso de menores a tratamientos hormonales ya existía. Es cierto: la Ley Integral para Personas Trans permite a menores de 18 acceder a tratamientos hormonales con o sin consentimiento de sus padres; sin él, con informe médico favorable y autorización judicial. Pero lo nuevo es otra cosa: por primera vez el MSP pone en manos de todos los equipos de salud del país un criterio clínico concreto para bloquear la pubertad en niños, sin piso de edad. La edición anterior, de 2015, no tenía un capítulo dedicado a niños y adolescentes. Discutir el verbo mientras se concede el fondo no es verificar, es semántica.
Lo que hacen otros países
En el Reino Unido, los bloqueadores de pubertad para menores de 18 que cuestionan su género fueron prohibidos en 2024. En febrero de 2026, el gobierno británico pausó el ensayo clínico PATHWAYS tras objeciones del regulador de medicamentos, y cuando se reanudó, el protocolo modificado exigió que las participantes registradas como mujeres al nacer tengan entre 11 y 16 años, y los varones entre 12 y 16. Es decir: hasta el ensayo diseñado para estudiar estos fármacos tiene edad mínima. La guía uruguaya, según admite la diaria, no.
Verificar no es poner "falso" en el título y "verdadero" en la bajada. La guía es pública y cualquiera puede leerla en el sitio del MSP.
Lo auténticamente siniestro es que esto no es simplemente un desliz del conocido medio de izquierdas, sino una política editorial. Anteriormente, en el año 2023, la periodista feminista Stephanie Demirdjian entrevistó al psicoanalista Mauricio Clavero, quien durante la nota arengó abiertamente por un psicoanálisis que aborde las infancias trans "sin patologizar".
Lo de la diaria es preocupante en serio.