En paralelo, sectores afines a Morales protagonizaron disturbios en la ciudad de La Paz. Una marcha que buscaba llegar al TSE derivó en enfrentamientos con la Policía. Se registraron al menos tres efectivos heridos y más de veinte detenidos.
La violencia se extendió hasta la plaza Abaroa y calles aledañas. Algunos manifestantes portaban piedras, petardos y banderas Wiphalas.
Durante los incidentes, quemaron muñecos con los rostros de Luis Arce y de vocales electorales. Este tipo de actos se ha vuelto frecuente en las marchas del “evismo”.
La Policía usó gases lacrimógenos para dispersar a los grupos más radicales. La tensión fue escalando hasta llegar a zonas como la plaza España y Sopocachi. La Defensoría del Pueblo pidió respeto a los derechos de los aprehendidos.
El vocal del TSE, Francisco Vargas, denunció las amenazas recibidas. Confirmó que ya fueron intimidados tanto él como el presidente del Órgano Electoral.
Además, anunció que pedirá medidas cautelares a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Dijo que sus derechos a la privacidad han sido vulnerados. También señaló que las familias de los vocales han sido incluidas en estas intimidaciones.
El embajador de la Unión Europea en Bolivia, Jaume Segura, también se pronunció. Condenó los actos violentos y pidió un proceso electoral en paz. Afirmó que la misión europea cumple un rol de observación y no de intervención.














