Los trabajos en esta ruta nacional incluyen paradas y dársenas, mientras el intendente lidera la lucha contra el peaje ilegal
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La ruta E55 está siendo objeto de una serie de mejoras viales fundamentales que buscan elevar la seguridad y la comodidad de todos los calerenses. Las tareas incluyen la instalación de señalización renovada y la construcción de dársenas específicas para el ascenso y descenso de pasajeros del transporte. Estas intervenciones forman parte de un acuerdo técnico para modernizar los accesos principales que conectan a la localidad con la ciudad de Córdoba.
Se ha confirmado la creación de 18 paradas de colectivo equipadas con garitas resistentes para proteger a los vecinos durante las esperas diarias. Además, el plan contempla unos 4000 metros de retroalimentación asfáltica para solucionar los baches y el deterioro evidente de la calzada actual. La pavimentación de banquinas en sectores críticos evitará que el transporte deba frenar sobre el carril central, agilizando así todo el tránsito local.
Uno de los proyectos más esperados por la comunidad es la construcción de una pasarela elevada frente al establecimiento educativo rural Dardo Rocha. Esta estructura es vital para resguardar la integridad física de los alumnos que actualmente deben cruzar la ruta en una zona con alta siniestralidad. Asimismo, la futura rotonda de ingreso se perfila como la obra de mayor envergadura para ordenar el flujo vehicular y reducir los riesgos de choques.
Las tareas incluyen la construcción de dársenas específicas para el ascenso y descenso de pasajeros
Mejoras en seguridad vial y conectividad urbana
Mientras avanzan estas mejoras viales, el intendente Fernando Rambaldi encabeza el reclamo histórico de los vecinos contra el cobro del peaje ilegal. El mandatario se ha posicionado como el principal referente de los calerenses, acompañando activamente a los ciudadanos autoconvocados en sus protestas. Su compromiso busca poner fin a lo que se considera una carga económica injusta para quienes utilizan la traza de manera estrictamente urbana y cotidiana.
Rambaldi sostiene que la vía funciona en la práctica como una avenida interna por donde la gente se desplaza hacia centros comerciales o de salud de manera cotidiana. Desde la gestión municipal se resalta que no existen caminos alternativos reales que permitan evitar el pago, lo cual contradice las normativas vigentes. El argumento central es que el corto tramo de autovía existente ya fue costeado sobradamente por los usuarios locales a lo largo de las décadas.
Recientemente se logró una reducción del valor de la tarifa para los residentes, bajando el costo de $690 a $495 tras arduas negociaciones. Sin embargo, este beneficio resulta insuficiente para las familias trabajadoras que deben atravesar la cabina de recaudación varias veces durante el día. Ante los nuevos incrementos tarifarios, el intendente ratificó que continuará exigiendo la eximición total del pago del peaje para proteger el bolsillo de los vecinos.
Fernando Rambaldi, intendente de La Calera
Lucha por la eliminación del peaje ilegal
El diálogo con la empresa concesionaria se mantiene en términos firmes para asegurar que los compromisos de inversión en obras se cumplan según lo pactado. Rambaldi insiste en que la solución definitiva al conflicto es de carácter político y depende exclusivamente de una decisión del gobernador. Los calerenses ven en su intendente a una voz autorizada que traslada el malestar social hacia las mesas donde se definen las políticas de transporte.
La implementación de señalética horizontal y vertical en los cruces peligrosos ya muestra un impacto positivo en la prevención de accidentes menores. Estas mejoras no solo resaltan el acceso a la ciudad, sino que brindan una mayor tranquilidad a los padres cuyos hijos asisten a escuelas cercanas. Cada garita instalada representa un avance concreto en la calidad de vida de los trabajadores de La Calera que utilizan el transporte público para ir a sus empleos.
El plan de obras continuará ejecutándose durante los próximos meses, priorizando aquellos sectores donde la circulación se ve más comprometida por el flujo. El apoyo del intendente a los vecinos movilizados refuerza la identidad de una comunidad que exige respeto por sus derechos de libre circulación interna. Se espera que la combinación de nuevas infraestructuras y la persistencia en el reclamo tarifario logre transformar definitivamente el acceso a La Calera.