Donald Trump fue recibido de forma majestuosa en su visita oficial al Reino Unido
El presidente Donald Trump fue recibido de forma esplendorosa en el Reino Unido
porFrancisco Leguizamón
internacionales
El presidente de los Estados Unidos realizó una visita oficial a la monarquía británica, donde se reunió con autoridades de la Corona.
Durante su segunda visita de Estado al Reino Unido, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue recibido con una fastuosa ceremonia por el rey Carlos III y otros miembros de la familia real en el castillo de Windsor.
En una jornada marcada por el esplendor, la diplomacia y los intereses estratégicos, Trump y la primera dama, Melania Trump, llegaron en carruajes cubiertos debido a la lluvia, y fueron recibidos en el cuadrángulo del castillo, donde se realizó una inspección militar sobre césped impecablemente preparado.
Estuvieron presentes la reina Camila, el príncipe Guillermo y la princesa Catalina, quienes también participaron activamente en la bienvenida. Hubo momentos cordiales entre el rey y Trump durante el desfile militar, incluido un comentario en tono de broma sobre la cercanía de una espada.
El presidente mostró gran interés durante una visita a la Capilla de San Jorge y elogió los documentos históricos sobre la independencia de los Estados Unidos conservados en la Colección Real.
El presidente Trump llegó a bordo de un carruaje por el mal estado del tiempo
La visita también incluyó reuniones privadas, como un encuentro con el príncipe y la princesa de Gales. En un gesto simbólico, el presidente depositó una ofrenda floral en la tumba de la fallecida reina Isabel II.
Se intercambiaron regalos oficiales: Trump recibió un volumen de cuero conmemorando los 250 años de la independencia de Estados Unidos y una bandera que ondeó en el Palacio de Buckingham durante su toma de posesión en 2025. Melania recibió un bolso de Anya Hindmarch y un cuenco de plata de la artista norirlandesa Cara Murphy.
El rey Carlos recibió una réplica de la espada del presidente Eisenhower, simbolizando la alianza militar entre ambos países, mientras que la reina Camila recibió un broche de Tiffany con oro, diamantes y rubíes.
Ambos mandatarios intercambiaron obsequios con valor histórico
La reina Camila participó plenamente en la visita tras recuperarse de una sinusitis aguda que le impidió asistir al funeral de la duquesa de Kent días antes. Entre los miembros de la delegación estadounidense destacaron el secretario de EstadoMarco Rubio y el enviado especial Steve Witkoff, quienes también participaron en la procesión en carruaje.
El evento reunió a unos 1.300 efectivos del Ejército, la Marina y la Real Fuerza Aérea británica, conformando la mayor guardia de honor jamás organizada para una visita de Estado. La magnitud de la ceremonia busca reforzar los lazos con Estados Unidos en un contexto geopolítico clave, especialmente respecto al apoyo a Ucrania y a la OTAN.
Aunque todo se desarrolló en espacios privados como Windsor y la residencia oficial del primer ministro en Chequers, hubo protestas izquierdistas tanto en Londres como en Windsor.
El secretario de Estado Marco Rubio participó en la visita a Reino Unido
El presidente Trump y el primer ministro británico, Keir Starmer, presenciaron un desfile aéreo de los Red Arrows, aunque el clima obligó a cancelar la participación de los aviones F-35.
También se anunció una inversión tecnológica masiva de 31.000 millones de libras esterlinas (principalmente de Microsoft), orientada a inteligencia artificial, computación cuántica y energía nuclear. Google (Alphabet) confirmó una inversión adicional de 5.000 millones de libras, y ambos países firmarán un acuerdo para impulsar el desarrollo nuclear.
Aunque se esperaba discutir la eliminación del arancel del 25% sobre las exportaciones británicas de acero a Estados Unidos, este tema quedó en pausa.
Trump también se reunió con el primer ministro Keir Starmer
Durante su discurso, Trump destacó la necesidad de preservar los valores del mundo angloparlante, ensalzando la herencia de libertad, derecho y expresión que, según él, proviene del Imperio Británico, en una crítica velada a las leyes británicas sobre censura en redes y libertad de expresión.
La visita culminará con un banquete de gala en el Salón de San Jorge, donde se pronunciarán discursos y se servirá un menú que simboliza la relación especial entre Reino Unido y Estados Unidos.