Sánchez fue recibido con abucheos durante su visita a Ceuta
En medio del caos migratorio, Pedro Sánchez y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, viajaron a Ceuta para supervisar el operativo desplegado por las fuerzas de seguridad.
Sin embargo, la visita estuvo marcada por un fuerte rechazo ciudadano.
Decenas de manifestantes recibieron al presidente con gritos de "Sánchez, dimisión", insultos y acusaciones de haber abandonado las fronteras españolas. Al retirarse del Palacio de la Asamblea, los abucheos se repitieron entre cientos de personas que permanecían detrás del vallado policial.
El creciente malestar refleja el impacto que la crisis migratoria tiene sobre una ciudad de apenas 83.000 habitantes, que en cuestión de horas recibió una cantidad de inmigrantes equivalente a gran parte de su población.
Bruselas ofrece ayuda mientras aumenta la presión política
La Comisión Europea anunció que está dispuesta a reforzar la asistencia financiera, técnica y operativa a España mediante la participación de Frontex, al tiempo que intensificó los contactos con Marruecos para frenar las salidas ilegales.
El comisario europeo de Interior y Migración, Magnus Brunner, insistió en que proteger las fronteras exteriores constituye una prioridad para la Unión Europea y aseguró que Bruselas colaborará con Madrid para recuperar el control.
Pese a ese respaldo institucional, la presión política sobre el Gobierno español continúa creciendo. Cada vez más gobiernos europeos consideran que la inmigración ilegal representa un desafío para la seguridad del continente y reclaman políticas mucho más firmes para impedir nuevas entradas masivas y combatir a las redes dedicadas al tráfico de personas.