Islandia se convirtió en el quinto país en anunciar su retirada de Eurovisión 2026, después de que la Unión Europea de Radiodifusión (EBU) confirmara la participación de Israel en la próxima edición, prevista para mayo en Viena.
Con esta decisión, Reikiavik se suma al boicot iniciado por España, Eslovenia, los Países Bajos e Irlanda, profundizando la crisis que atraviesa el concurso en su 70º aniversario.
La emisora pública islandesa, RÚV, señaló que la presencia de Israel no generaría “ni alegría ni paz” en el país, y afirmó haber planteado previamente sus preocupaciones a la EBU sin recibir una respuesta satisfactoria.
El anuncio llegó horas antes del cierre del plazo para confirmar asistencia y en medio de un clima político marcado por protestas y presiones internas.












