Cientos de pasajeros israelíes a bordo del crucero “Crown Iris” se encuentran atrapados en la isla griega de Syros, luego de que una protesta anti-Israel impidiera su desembarco planificado. La situación ha encendido alarmas diplomáticas en Jerusalén, mientras el Ministerio de Exteriores israelí exige respuestas a las autoridades helenas.
El barco, operado por la naviera israelí Mano Maritime, había programado una escala de seis horas en la pintoresca isla del mar Egeo. Pero al llegar al puerto, los pasajeros se toparon con una manifestación hostil organizada por residentes locales, quienes portaban pancartas pro-palestinas y exigían que no se permitiera el ingreso de turistas israelíes.
“Cuando vimos la protesta desde el barco, algunos de nosotros alzamos la bandera de Israel y comenzamos a cantar”, relató un pasajero. Aunque los turistas no han sido directamente agredidos, la tensión es palpable. “Nos sentimos seguros dentro del barco, pero los niños están estresados”, agregó.








