También destaca Bercale Services, ligada a familiares de un colaborador de Adán Augusto, que recibió más de 1,181 millones de pesos de la Sedena entre 2023 y 2024. El patrón se repite.
Una red que se mueve con el poder
Más que los montos, destaca el patrón: empresas cercanas a Adán Augusto siguen su carrera política y obtienen contratos donde él tiene influencia.
No hay investigaciones ni aclaraciones oficiales. El silencio refuerza la idea de una red de intereses protegida por el poder morenista, mientras se predica austeridad y se reparten millones.
El caso exhibe cómo el discurso de la “transformación” convive con prácticas de vieja escuela, donde los amigos del poder se colocan, facturan y desaparecen sin rendir cuentas. No es solo corrupción, es continuidad maquillada de cambio.
En un país con hospitales desabastecidos y servidores públicos precarizados, estos contratos insultan a la ciudadanía. La austeridad selectiva se ha convertido en un disfraz más para proteger negocios privados disfrazados de política pública.