En una declaración que ha generado un vendaval político y diplomático, el presidente de Colombia, el comunista Gustavo Petro, instruyó públicamente a las Fuerzas Militares colombianas a impedir cualquier intervención extranjera en Venezuela, en una acción que se interpreta como una defensa directa del régimen de Nicolás Maduro.
El anuncio se produjo el domingo 10 de agosto de 2025, apenas horas después de que el Gobierno de Estados Unidos duplicara de 25 millones a 50 millones de dólares la recompensa por información que permita capturar al dictador venezolano, acusado de narcotráfico y vínculos con organizaciones criminales.
"Transmito públicamente mi orden dada, como comandante de las fuerzas armadas de Colombia. Colombia y Venezuela son el mismo pueblo, la misma bandera, la misma historia. Cualquier operación militar que no tenga aprobación de los países hermanos es una agresión contra Latinoamérica y el Caribe," afirmó Petro, apelando al ideario bolivariano.












