Un equipo de investigadores del Instituto Checo de Egiptología descubrió en la necrópolis de Saqqara una capilla de ofrendas de alrededor de 4000 años de antigüedad. La estructura pertenecía a Ikhetnefert, esposa del sumo sacerdote Sabu, y se encuentra asociada a la tumba de este último. El hallazgo forma parte de un trabajo más amplio que también incluyó la exploración de la tumba de Ptahshepses, hijo de ambos y destacado funcionario de la V Dinastía.
Ptahshepses desempeñó cargos durante el reinado de cuatro faraones de esa dinastía y contrajo matrimonio con una princesa egipcia. Su trayectoria lo convierte en una figura relevante del período. Las tumbas de esta zona de Saqqara habían sido exploradas por primera vez en el siglo XIX por el egiptólogo francés Auguste Mariette, fundador del Servicio de Antigüedades Egipcias. Mariette identificó unas 160 tumbas del Reino Antiguo en el sector, aunque dejó incompletos los trabajos en estos sepulcros particulares.
Las nuevas excavaciones permitieron precisar las dimensiones de la tumba de Sabu. El monumento se extendía más de 53 metros de largo y unos 27 metros de ancho, y en su momento alcanzó una altura cercana a los cinco metros. Las paredes exteriores presentaban decoraciones elaboradas, según señaló Hisham El-Leithy, del Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto.













