Victimismo sindical
ADIUC no sólo paraliza la universidad: también intenta responsabilizar a los diputados cordobeses por no habilitar el debate de una nueva ley de financiamiento universitario. Con una narrativa que roza el infantilismo político, los gremios acusan a los legisladores de “bloquear el derecho a la educación”.
La realidad es otra: el oficialismo ya envió partidas extraordinarias a las universidades, que se negaron a transparentar sus números. La victimización sindical pretende tapar las ineficiencias internas, los privilegios enquistados y la falta de autocrítica.
Mientras tanto, se anuncian nuevas “consultas virtuales” para sostener el conflicto artificialmente. Todo apunta a mantener en tensión el calendario académico, afectando a estudiantes y docentes no alineados.















