El Índice de Innovación Global 2025, publicado por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (WIPO), ha encendido las alarmas en Uruguay. El país ha caído del puesto 62 al 68 en el ranking mundial, un retroceso que pone en evidencia desafíos estructurales que no pueden seguir siendo ignorados.
Si Uruguay aspira a consolidarse como una nación desarrollada y a mejorar la calidad de vida de los cientos de miles de uruguayos que viven en la pobreza o en riesgo de caer en ella, es imperativo abordar estas debilidades con decisión y visión estratégica.
Áreas críticas: Market y Business Sophistication en caída libre
El informe identifica dos pilares donde Uruguay muestra un desempeño particularmente débil: "Market sophistication", donde el país cayó siete posiciones hasta el lugar 103, y "Business sophistication", con una dramática caída de 45 posiciones hasta el lugar 115.
Estos indicadores son fundamentales para evaluar la capacidad de un país para crear un entorno económico dinámico y competitivo que fomente la innovación.

La baja posición de Uruguay refleja una economía que lucha por generar confianza entre los inversores y por crear condiciones para que las empresas puedan crecer y diversificarse.
Por su parte, “Business sophistication” evalúa la adopción de prácticas empresariales avanzadas, como el uso de tecnologías de vanguardia y la colaboración con socios internacionales. Las empresas locales parecen estar rezagadas en la adopción de modelos de negocio innovadores, lo que frena el desarrollo económico y la competitividad.
Capital humano y otros indicadores en declive
Otro pilar donde Uruguay ha retrocedido es "Human capital and research", cayendo diez posiciones hasta el lugar 93. Este indicador mide la calidad de la educación, la inversión en investigación y desarrollo (I+D) y la formación de talento especializado.
La baja cantidad de egresados en carreras STEM es un obstáculo significativo. En un mundo donde la innovación tecnológica impulsa el crecimiento económico, esta posición indica que Uruguay no está formando suficientes profesionales en áreas clave.









