El Estado uruguayo: un gigante obeso que ahoga la inversión y castiga a quienes quieren producir

El Estado uruguayo: un gigante obeso que ahoga la inversión y castiga a quienes quieren producir
Imagen de Pedro Ponce De León

Las más leídas de Economía

La lección que no vemos: industria nacional y pobreza estructural

  1. Oddone miente: Uruguay no está condenado a ser caro

  2. Uruguay es caro, pero no por las razones que nos dicen

  3. Uruguay: inflación no resuelta y los paños fríos del BCU

  4. Suiza le da una cachetada al cashless: Uruguay casi se condena con la misma locura

porPedro Ponce De León
Economía

El Estado uruguayo y los políticos destruyen la inversión y el desarrollo económico.

Agregar La Derecha Diario en
Compartir:

La encuesta que acaba de presentar Uruguay XXI —basada en las respuestas de 244 empresas de capital estadounidense instaladas en el país— no deja lugar a dudas. El 79 % se declara “satisfecha o muy satisfecha” con el clima de inversión. Pero cuando se les pregunta qué frena realmente el crecimiento de sus negocios, el veredicto es demoledor: el 40,3 % señala el tiempo que toman los trámites administrativos como el principal obstáculo. Le siguen, a distancia, el acceso a mercados, la escasez de talento calificado y la rigidez del mercado laboral.


Es decir, Uruguay ofrece un buen marco macro… pero luego te ata de pies y manos con una burocracia que devora tiempo y dinero. Y esa burocracia no es un accidente. Es el rostro visible de un problema mucho más profundo: un Estado obeso, carísimo y cada vez más voraz que, en nombre de “proteger” y “regular”, termina destruyendo las condiciones que permiten crear riqueza real.


La trampa de los impuestos altos


Uruguay mantiene una de las cargas tributarias más elevadas de América Latina: alrededor del 27,4 % del PIB en recaudación total (según los últimos datos de la OCDE) y una recaudación bruta de la DGI que ronda el 20 % del producto. IVA al 22 %, Impuesto a las Rentas de las Actividades Económicas (IRAE) al 25 %, impuesto a la renta personal que llega al 36 % en los tramos más altos, aportes jubilatorios y salud que superan el 20 % del salario bruto… Todo eso no es “solidaridad”. Es un impuesto al esfuerzo productivo.


Cada peso que el empresario paga en impuestos es un peso que no invierte en maquinaria, en capacitación, en investigación o en expansión. Cada peso que el Estado recauda se gasta en mantener un aparato público que crece más rápido que la economía. El resultado fiscal estructural cerró 2025 en torno al -3,9 % del PIB (y el global cerca del 4,8-5 % según distintas fuentes), impulsado por un gasto público que no para de subir. El gobierno gasta más de lo que ingresa y, en lugar de recortar, sigue aumentando transferencias, suministros y planillas estatales.

Di Candia delira: más Estado para “bajar” los alquileres y destruir el mercado
Te puede interesar:

Di Candia delira: más Estado para “bajar” los alquileres y destruir el mercado


La Derecha Diario en X

  1. EL PRESIDENTE DE LA JUSTICIA ELECTORAL DE BRASIL CONFIRMÓ QUE ELLOS NUNCA APROBARON LA EXTENSIÓN DE 2 HORAS: "NUNCA EN LA HISTORIA DEL TSE HUBO UNA PRÓRROGA". Kassio Nunes Marques explicó que no existía ninguna normativa que autorizara la extensión del horario electoral ordenada por Cristiano Zanin, exabogado de Lula y juez del Tribunal Supremo. Además, aseguró que la decisión, comunicada después del horario oficial de cierre de las urnas, generó dificultades en el proceso electoral.

    hace 6 h

  2. EL PRESIDENTE DE LA JUSTICIA ELECTORAL DE BRASIL CONFIRMÓ QUE ELLOS NUNCA APROBARON LA EXTENSIÓN DE 2 HORAS: Kassio Nunes Marques reveló que no existía ninguna normativa que autorizara la prórroga electoral ordenada por Cristiano Zanin, exabogado de Lula y juez del Tribunal Supremo. El presidente del TSE aseguró que la decisión fue inédita en la historia de Brasil y que generó dificultades en el proceso electoral, ya que fue comunicada después del horario oficial de cierre de las urnas.

    hace 6 h

  3. FLÁVIO BOLSONARO DESCONOCE UN RESULTADO HISTÓRICAMENTE INÉDITO: Por primera vez en Brasil, los resultados oficiales indican que un candidato que terminó segundo en primera vuelta ganó el balotaje, pese a que su rival había obtenido más de 2 millones de votos de ventaja. Flávio Bolsonaro rechazó reconocer los resultados, cuestionó la extensión de dos horas de la votación y anunció que solicitará la anulación de los comicios.

    hace 7 h

  4. SE JUNTÓ LA MUGRE EN EL OBELISCO: Militantes de extrema izquierda y futuros deportados brasileños se reunieron en el Obelisco para celebrar el triunfo irregular de Lula da Silva, que Flávio Bolsonaro denuncia como un fraude.

    hace 7 h

  5. LOS RESULTADOS DE LA ELECCIÓN SON CASI IMPOSIBLES: Para que Lula consiguiera dar vuelta la elección frente a Flávio Bolsonaro, habría necesitado captar prácticamente todos los votos que recibieron Augusto Cury (3.º), Ronaldo Caiado (4.º), Renan Santos (5.º) y Romeu Zema (6.º) en primera vuelta, pese a que se trata de candidatos ajenos a la izquierda. Por su parte, Flávio Bolsonaro desconoció los resultados electorales y anunció que solicitará la anulación de los comicios, tras cuestionar la decisión del juez del Tribunal Supremo, exabogado de Lula, de extender dos horas la votación. "Es imposible reconocer el resultado de las elecciones en estas condiciones", afirmó.

    hace 7 h

La Derecha Diario logo
TwitterInstagramYouTubeTikTokFacebook
Derecha Diario TV

Nosotros

  • Quienes Somos
  • Autores
  • Donar

Privacidad

  • Protección de datos
  • Canales
  • Sitemap
  • RSS

Contacto

  • info@derechadiario.com.ar
PUBLICIDAD
La Derecha Diario logo
ENX logoInstagram logoYouTube logoTikTok logoFacebook
ECONOMÍAOPINIÓNPOLÍTICASOCIEDAD
ECONOMÍAOPINIÓNPOLÍTICASOCIEDAD
DERECHA DIARIO TV
  • EN
    XInstagramYouTubeTikTokFacebook
  • DERECHA DIARIO TV
  • Secciones
  • ECONOMÍA
  • OPINIÓN
  • POLÍTICA
  • SOCIEDAD
  • Países
  • La Derecha Diario logoLA DERECHA DIARIO
  • La Derecha Diario México logoLA DERECHA DIARIO MÉXICO
  • La Derecha Diario Ecuador logoLA DERECHA DIARIO ECUADOR
  • La Derecha Diario Israel logoLA DERECHA DIARIO ISRAEL
  • La Derecha Diario Estados Unidos logoLA DERECHA DIARIO ESTADOS UNIDOS
  • Temas
  • GUERRA EN IRÁN
  • El Diario
  • QUIENES SOMOS
  • AUTORES
  • PUBLICIDAD
  • DONAR

Noticias relacionadas

Arruinan a los laburantes: el gobierno aumentó la nafta un 2% y el gasoil un 7%

Arruinan a los laburantes: el gobierno aumentó la nafta un 2% y el gasoil un 7%

El Estado crece, el empleo se achica: casi uno de cada cuatro jóvenes no consigue trabajo

El Estado crece, el empleo se achica: casi uno de cada cuatro jóvenes no consigue trabajo

Uruguay destruye empleo y el gobierno lo tapa: 2.500 puestos menos

Uruguay destruye empleo y el gobierno lo tapa: 2.500 puestos menos

Más gasto público, más impuestos y menos libertad de expresión: Las consecuencias de la rendición de cuentas

Más gasto público, más impuestos y menos libertad de expresión: Las consecuencias de la rendición de cuentas

Los gremios comunistas hostigaron a una estudiante hasta hacerle abandonar la carrera en el IPA

Los gremios comunistas hostigaron a una estudiante hasta hacerle abandonar la carrera en el IPA

El pasaporte no es un souvenir

El pasaporte no es un souvenir


Hazlitt lo explicaría con claridad cristalina: se ve el empleado público que cobra su sueldo, se ve el jubilado que recibe su pasividad, se ve el subsidio que “ayuda” a tal o cual sector. Lo que no se ve es el empleo privado que nunca se creó, la empresa que eligió instalarse en Paraguay o en República Dominicana, el joven talentoso que emigró porque aquí el Estado se lleva más de la mitad de lo que produce.


Un gasto público fragmentado e ineficiente


El Estado uruguayo no es solo grande: es ineficiente por diseño. Tiene ministerios, entes autónomos, direcciones, comisiones y consejos que se superponen en funciones. La “arqueología de cometidos” que algunos analistas han hecho con inteligencia artificial revela decenas de dependencias que hacen exactamente lo mismo. El gasto público real (incluyendo empresas públicas, BPS, intendencias y autonomías) supera ampliamente el 30 % del PIB cuando se suman todas las partidas.


Y ese gasto no genera productividad. Al contrario: genera más burocracia. Cada nuevo reglamento, cada inspección, cada permiso adicional, cada “ventanilla única” que en la práctica sigue remitiendo a tres ventanillas más, aumenta el costo de hacer negocios. Según índices recientes de burocracia, en Uruguay un empresario mediano dedica más de 400 horas al año solo a cumplir con trámites administrativos. Eso no es competitividad. Eso es un freno de mano puesto por el propio Estado.


La rigidez laboral y la fuga de talento


La encuesta también lo dice claro: el mercado de trabajo es otro cuello de botella. Leyes laborales rígidas, costos de despido altos, restricciones al teletrabajo, aportes previsionales elevados… Todo conspira para que las empresas prefieran no crecer o no contratar. Mientras tanto, los jóvenes más preparados se van. Uruguay pierde capital humano porque el Estado, con su modelo de “protección” total, termina protegiendo a los que ya están dentro del sistema y castigando a los que quieren entrar o innovar.


Las consecuencias que no se ven


Aquí está la lección económica fundamental: cada peso que el Estado gasta en burocracia, en planes sociales clientelares o en subsidios a ineficiencias es un peso que se le quita al sector privado. Cada trámite que demora seis meses es un proyecto que se posterga indefinidamente. Cada impuesto adicional es una señal al inversor extranjero: “Vení… pero pagás el pato”.


Los empresarios estadounidenses no piden subsidios ni privilegios. Piden lo que cualquier persona razonable pide: reglas claras, trámites rápidos y un Estado que no les robe el tiempo ni el capital. Quieren poder competir de igual a igual con países que, con menos recursos naturales que Uruguay, han reducido drásticamente su burocracia y su presión impositiva.


El gobierno actual habla de “competitividad” y promete una ley para atacar la burocracia. Ojalá sea cierto y no otro anuncio más. Porque si no se ataca de raíz el tamaño del Estado, si no se baja la carga tributaria de forma estructural, si no se simplifican de verdad los trámites y se flexibiliza el mercado laboral, Uruguay seguirá siendo “el país más estable… pero también el más caro y lento”.


Y en un mundo donde el capital vuela a la velocidad de un clic, la estabilidad sin agilidad termina siendo una condena. El Estado obeso no protege al pueblo: lo empobrece. Lo mantiene atado a un modelo que ya no da más. Es hora de adelgazar al gigante antes de que termine asfixiando lo poco que aún queda de iniciativa privada en Uruguay.