El nuevo gobierno del Frente Amplio presentó el presupuesto para su período de gobierno hasta 2029. CERES ya lo analizó y encontró graves inconsistencias. Sumo mi análisis desde la perspectiva de políticas liberales, ya que el fundamento del plan del ejecutivo nos traerá más pobreza a los uruguayos.
Recién presentado el presupuesto quinquenal del Frente Amplio, el Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (CERES) publicó un breve pero contundente análisis.
Allí se señalan discrepancias técnicas, supuestos contradictorios y la inviabilidad del cumplimiento, más allá del incremento del gasto.
Desde la perspectiva de la escuela austríaca y a la luz de la experiencia argentina bajo Javier Milei, este presupuesto condena a Uruguay a un crecimiento débil y pérdida de competitividad regional.

Los salarios reales serán peores. Me temo que en estos 5 largos años dejaremos de ser “Gardel” en la región y seremos más pobres todavía.
La imposibilidad de eficiencia estatal
En 2019 expuse en la Academia Nacional de Economía: es teóricamente imposible que el Estado logre eficiencia administrando recursos ajenos.
Milton Friedman lo explicó: cuando alguien gasta dinero de otros en otros, no hay incentivo para hacerlo bien. No importa cuán honorable sea el gobernante, los recursos se dilapidan.
Este punto conecta con Ludwig von Mises: el motor de la economía es la acción individual. Cuando el Estado expropia recursos mediante impuestos y los redistribuye con criterios políticos, no solo limita esa acción, también degrada la eficiencia del sistema.
Las cuatro formas de gastar de Friedman
El Estado incurre sistemáticamente en las dos peores: gastar dinero de otros en otros, que conduce al despilfarro, y gastar dinero de otros en uno mismo, donde quien reparte se queda con la mejor parte.









