Los intereses de esta deuda absorben alrededor de 5.000 millones de dólares al año, una cifra que supera el gasto total en educación pública —incluyendo escuelas, liceos y universidades—, que ronda los 4.000 millones. Para contextualizar, el Estado recauda unos 6.000 millones en IVA, casi todo destinado a pagar estos intereses.
La deuda total asciende a 60.000 millones de dólares, equivalente a dos años de ingresos fiscales. Y un 20% de esa deuda está en manos de las AFAP, lo que significa que un default afectaría los ahorros de 1,8 millones de uruguayos.
Este túnel se financiaría con deuda, ya que la Intendencia opera con déficit permanente. No es solo un problema montevideano: todos los uruguayos, incluidos aquellos en el interior que jamás usarán esta obra, terminarían pagándola.
La experiencia en obras públicas muestra que los costos reales superan las estimaciones iniciales en un 20-30%, sin contar los intereses financieros. Recordemos el túnel bajo Avenida Italia, que costó 18 millones; ¿por qué repetir errores en una escala mucho mayor?.














