En un país como Uruguay, donde cada peso cuenta y la deuda pública se convierte en una carga cada vez más pesada para generaciones futuras, es imperativo cuestionar proyectos de infraestructura que prometen soluciones grandiosas pero entregan poco valor real.
La propuesta de la Intendencia de Montevideo de construir un túnel debajo de la emblemática Avenida 18 de Julio, con un costo inicial estimado en 500 millones de dólares, no solo representa un derroche innecesario, sino que agrava problemas estructurales que el país no puede permitirse ignorar.
Hoy, en esta columna, propongo un ahorro concreto: no hagan el túnel. Ya existe uno, y con solo desistir de este estudio preliminar de 10 millones de dólares, ahorraríamos una suma equivalente a la mitad del presupuesto anual de la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República, que incluye institutos clave como Biología, Física, Química, Matemática, Ecología, Ciencias Ambientales y Geológicas.
Comencemos por los números, que son implacables. Uruguay enfrenta una deuda pública que ha escalado alarmantemente: del 62,4% del PIB en 2023 al 68,7% en 2024, y ahora al 77,6% en 2025.

Los intereses de esta deuda absorben alrededor de 5.000 millones de dólares al año, una cifra que supera el gasto total en educación pública —incluyendo escuelas, liceos y universidades—, que ronda los 4.000 millones. Para contextualizar, el Estado recauda unos 6.000 millones en IVA, casi todo destinado a pagar estos intereses.
La deuda total asciende a 60.000 millones de dólares, equivalente a dos años de ingresos fiscales. Y un 20% de esa deuda está en manos de las AFAP, lo que significa que un default afectaría los ahorros de 1,8 millones de uruguayos.
Este túnel se financiaría con deuda, ya que la Intendencia opera con déficit permanente. No es solo un problema montevideano: todos los uruguayos, incluidos aquellos en el interior que jamás usarán esta obra, terminarían pagándola.
La experiencia en obras públicas muestra que los costos reales superan las estimaciones iniciales en un 20-30%, sin contar los intereses financieros. Recordemos el túnel bajo Avenida Italia, que costó 18 millones; ¿por qué repetir errores en una escala mucho mayor?.









